
- Inicio
- Guías de Precios
- Gas Radón
Guías de Precios de Gas Radón
2 guías de precios disponibles · Precios actualizados en 2026
En esta sección encontrarás 2 Guías de Precios de Gas Radón actualizadas en 2026, elaboradas con datos reales de empresas especializadas de toda España. Si quieres entender mejor qué es el radón, por qué importa y cómo funciona el proceso completo antes de pedir presupuesto, el contenido de más abajo te ofrecerá toda la información que necesitas.
Todas las guías de precios de gas radón
Qué es el gas radón y por qué es un problema en España
El radón es un gas noble radiactivo que se forma de manera natural por la desintegración del uranio presente en rocas y suelos, especialmente en granito y pizarra. Asciende desde el subsuelo a través de fisuras, juntas de construcción, huecos de instalaciones y cualquier punto de contacto entre el terreno y el edificio, y se acumula en los espacios interiores, especialmente en plantas bajas, sótanos y viviendas con poca ventilación.
Su peligrosidad no proviene de una exposición puntual sino de la acumulación crónica: respirar aire con concentraciones elevadas de radón durante años aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. La OMS establece el nivel de referencia en 100 Bq/m³, y el Código Técnico de la Edificación español, actualizado en 2019, obliga a adoptar medidas preventivas en obras nuevas y rehabilitaciones en las zonas de mayor riesgo.
Las zonas de mayor riesgo en España
La presencia de radón en el interior de los edificios está directamente relacionada con la geología del terreno, lo que hace que su distribución en España sea muy irregular. Las comunidades con mayor incidencia histórica son Galicia —con diferencia la más afectada, especialmente en provincias como Ourense—, Extremadura, Castilla y León, Aragón y algunas zonas de Andalucía y Canarias. Dicho esto, el radón puede aparecer en cualquier punto del territorio donde la geología local lo favorezca, y la única forma de descartar un problema real es medir en el propio inmueble: vivir fuera de las zonas de mayor riesgo no garantiza niveles seguros.
El proceso correcto: primero detectar, luego actuar
Un error frecuente es solicitar presupuesto de mitigación sin haber medido previamente los niveles de radón en la vivienda. La medición no es un trámite previo: es la información que determina si es necesario actuar, con qué urgencia y qué tipo de sistema de mitigación es el más adecuado para el caso concreto.
La detección se realiza mediante dosímetros de trazas nucleares —pequeños dispositivos pasivos que se colocan en las estancias principales durante un mínimo de tres meses— o mediante medidores electrónicos de lectura continua para mediciones más rápidas. El resultado se expresa en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³) y determina si los niveles están por debajo del umbral de referencia, en zona de precaución o por encima del nivel que exige intervención.
La mitigación solo es necesaria cuando la medición confirma niveles por encima del umbral de referencia. Los sistemas más habituales son la despresurización del suelo —que extrae el radón del subsuelo antes de que entre al edificio mediante un ventilador y un tubo de extracción— y la ventilación forzada del espacio afectado. La elección del sistema depende de la tipología constructiva, el nivel de radón medido y las posibilidades de intervención en cada inmueble.
Obligaciones legales y el CTE 2019
Desde la actualización del Código Técnico de la Edificación en 2019, las obras de nueva construcción y las grandes rehabilitaciones en municipios con riesgo alto de radón están obligadas a incorporar medidas preventivas específicas —barreras antiradón, sistemas de ventilación bajo solera y puntos de extracción preinstalados. Para las viviendas existentes no existe aún una obligación generalizada de medir ni de mitigar, pero el Consejo de Seguridad Nuclear recomienda la medición en plantas bajas y primeras plantas en zonas de riesgo, especialmente en edificios con más de veinte años.
Conocer el marco legal es relevante también a efectos de seguros y de compraventa inmobiliaria: en algunos países europeos la medición de radón es ya un requisito en las transacciones inmobiliarias, y es previsible que España avance en esa dirección en los próximos años.
Qué debe incluir un presupuesto de detección y mitigación
En detección, verifica que el presupuesto especifica el número de detectores incluidos —lo recomendable es medir en al menos dos estancias de la planta más baja—, el periodo mínimo de exposición, el laboratorio acreditado que realiza el análisis y si el informe final incluye recomendaciones de actuación en función de los resultados.
En mitigación, comprueba que el presupuesto detalla el sistema propuesto y su justificación técnica, los materiales y equipos instalados con sus especificaciones, la verificación posterior mediante nueva medición para comprobar la eficacia de la intervención, y la garantía sobre los equipos y la instalación. Una empresa seria siempre propone una medición de comprobación tras la mitigación: si el presupuesto no la contempla, es una señal de alerta.
¿Necesitas un presupuesto personalizado de gas radón?
Solicita hasta 4 presupuestos gratuitos de empresas especializadas en gas radón en tu zona. Sin compromiso.
