Pinturas, revestimientos y acabados: criterios técnicos para elegir bien
La elección del tipo de pintura o acabado correcto depende de tres variables que hay que analizar juntas: el sustrato (hormigón, yeso, cartón yeso, madera, metal), el ambiente de uso (seco, húmedo, con humos, con impactos frecuentes, con exposición exterior) y el nivel de acabado estético deseado.
Pinturas para interiores: diferencias reales entre tipos
Pintura plástica mate. Bajo brillo, mejor cobertura de imperfecciones del sustrato, no lavable con agua a presión. Apropiada para dormitorios y zonas de poco uso. Es el tipo más económico y el que más se usa en pintura de obra.
Pintura plástica satinada. Acabado semimate que permite lavado suave con esponja húmeda. Apropiada para salones, pasillos y zonas de uso moderado. La diferencia de precio con la mate es de solo un 10-20%.
Esmalte (alquídico o acrílico). Alto brillo, muy lavable, resistente a impactos y rayados. Apropiado para cocinas, baños, puertas y marcos. Los esmaltes acrílicos actuales ofrecen prestaciones similares a los alquídicos con mucho menos tiempo de secado y sin el olor penetrante.
Pinturas para zonas húmedas. Baños y cocinas requieren pinturas con resistencia específica al vapor de agua y a los hongos. Las pinturas antimoho con biocida añaden una capa de protección contra colonias fúngicas, pero no resuelven problemas de humedad estructural subyacente.
Panelado decorativo vs listones vs pintado convencional
La tendencia decorativa de los últimos años ha popularizado el panelado de paredes con tablero MDF lacado o listones de madera o PVC. Antes de elegir, hay que considerar: el panelado esconde las irregularidades del sustrato pero también los problemas de humedad, haciendo más difícil su detección. Si hay historial de humedades en la pared, resolver el problema antes de instalar cualquier revestimiento que lo oculte es imprescindible. Los listones de madera maciza o de PVC son más duraderos y fácilmente reparables individualmente que el panelado continuo de MDF.